miércoles, 29 de junio de 2011

Consentido

Una lágrima mas, solo una, quítale el antojo de sufrir al corazón complácelo una vez más, como lo has hecho todo este tiempo.
Sabes perfectamente que es la misma actitud complaciente la que no deja que el aprenda la lección y el precio lo pagas tu, recuerda que sacarlo de tu pecho no es una buena opción, ni siquiera es posible…

Hace y deshace cuanto se le da la gana... es entonces cuando el cerebro pasa a segundo plano y la razon no puede contra tu maldito consentido..
¡Piensa con la cabeza!